La cámara no documenta el evento, se pierde dentro de él.
Mas allá de las marcas y el carácter promocional, fotografiar la escena 'clubbing' no es solo documentar un evento. Es entrar en su ritmo, perderse dentro, dejar que la cámara atraviese luces, cuerpos, humo, sombras y momentos que no siempre se entienden del todo.
En la pista pasan cosas que no están en el cartel: gestos fugaces, miradas perdidas, cuerpos suspendidos, errores de luz, gente desapareciendo entre humo. La fotografía de club, para mí, empieza ahí: cuando deja de intentar explicar la noche y empieza a formar parte de ella.
Maquina Latina. Buenos Aires, 2025.
Diskreto, 2023.
No todo lo importante se ve claro.
La fotografía en este ámbito empieza cuando dejas de intentar controlar el evento. Cuando aceptas el grano, el desenfoque, la sombra, los barridos y el error como parte de lo real.
ANTS. Metro Dance Club, 2016-2020.
Diskreto, 2022.
Claptone. Marmarela, 2017.
Bohemica, 2024.